Tuve un sueño, un
sueño poco común. Todavía no consigo recordar a la perfección todo lo sucedido,
en el fondo, prefiero no recordarlo. Las imágenes que consigo que lleguen a mi
memoria me aterran y me dejan sin aliento una y otra vez. No puedo explicarlo todo
con exactitud ya que ni yo mismo se lo que pasó. Esa noche, esa misma noche la
cual habían robado a mis vecinos, y no robado cualquier cosa común, del cuarto
y los habían asesinado en el intento fui a dormir a las once de la noche por
miedo a que pudiera entrar alguien. A media noche me desperté, en el frio suelo
de un descampado, había tenido un sueño espeluznante y ahora me encontraba
situado ahí. Un sueño espeluznante no llega a la altura de mi sueño. Todo lo
que yo quería, todos a los que yo amaba, desaparecen, desaparecen de mi, los
arrancan de mi vida y todo por culpa de aquellos miserables traficantes de
órganos. Últimamente ya deambulaban por mi barrio y la policía nunca hacía
nada. Ahora, todas las llamadas han sido pérdidas de tiempo. Ahora mis vecinos
ya no están y mi familia, mi familia… Todo fue un sueño, un sueño extraño, un
sueño el cual no consigo llegar a recordar y un sueño el cual me hizo llegar
hasta aquí, hasta donde estoy ahora mismo, sitio el cual no conozco, el cual no
consigo reconocer. Las pistas no encajan. Todo fue un sueño, ¿Verdad?